sábado, 18 de marzo de 2017

SUPERLOLAS.

En estos días, celebramos el día de la Mujer trabajadora con una actividad propuesta para todo el Centro y en la que nosotros y nosotras, hemos reconocido en las mujeres que nos rodean, a esas heroínas fuertes, decididas, valientes, luchadoras. Las hemos visto en nuestras madres, en nuestras abuelas, en nuestras tías, primas o hermanas; y las hemos homenajeado con un mural decorado con las iniciales de todas aquellas mujeres que son importantes en nuestras vidas.


martes, 7 de marzo de 2017

COMPRENDIENDO EL MUNDO.

Una duda que suele surgir con bastante frecuencia entre los niños y niñas, es la de tratar de entender su propia existencia; entender el tiempo como algo que va pasando, que no podemos parar y que trae consigo cambios. Aprecian que ya no son bebés, valoran lo que son capaces de hacer y les gusta verse reflejados en fotos que sus familiares les cuentan; esta reflexión está cargada de valor, pues les llevará a comprender la propia vida y con ella, la evolución del ser humano y la importancia del pasado, la repercusión en el presente y las miras hacia el futuro.
Tras varias conversaciones originadas por la llegada de varios bebés a "nuestra familia", han empezado a surgir dudas, a compartir experiencias y conocimiento que tenemos sobre el tema. Es un tema interesante que, aunque surge hablando de nuestros hermanitos, lo asociamos rápidamente con nosotros mismos, con nuestra etapa de bebés.
Para todo niño y niña, es importante tener materializado cualquier tema del que se habla; les ayuda a comprenderlo y a reflexionar al respecto. Es por eso, que hemos comenzado a crear nuestra línea del tiempo con lo que ya sabemos; asociamos fotos que nos han ido llegando de manera espontánea, con los números que reflejan nuestra edad. Establecemos un orden, sabemos que los números van así siempre; algunos, nos quedan vacíos, ya los iremos llenando.
Para nuestros niños y niñas, el 1 es la edad de cualquier bebé; el 3, es la edad de la mayoría de los que formamos nuestro grupo; el 4 es la edad de los que ya han celebrado su cumple; el 5 es lo que está por venir.
Y hablando, han identificado un momento previo a cualquier bebé; la etapa de gestación en la barriga de mamá. Reconocen el vínculo de cualquier bebé con su familia porque "no saben hacer nada"; y reconocen la autonomía propia de un niño o niña de 3 años porque "ya sabe hacer muchas cosas"
Seguiremos con el tema porque creemos que es importante; ¿cómo eras antes?, ¿qué aspecto tenías de bebé?, ¿cómo eres ahora?, ¿qué puedes hacer?

HASTA PRONTO, AARON.

El vínculo creado entre todas las personas que formamos el grupo, hace que todos y todas seamos imprescindibles y notemos la ausencia de cada uno de nosotros, cada vez que faltamos. El viaje de nuestro compañero Aaron nos ha hecho valorar nuestros sentimientos y hemos podido trabajar la empatía, poniéndonos en su lugar y tratando de hacer su marcha, lo más alegre posible; lo hemos cargado de recuerdos para que no se olvide de nosotros y nosotras. Y él y su mamá también nos han dejado una bonita sorpresa para que lo tengamos muy presente.
Resulta imprescindible trabajar este sentimiento, la empatía; tratar de comprender la situación del otro, aceptar sus decisiones y ser una ayuda y un apoyo en su camino. Porque comprendiendo a los demás, también llegamos a comprendernos mejor a nosotros mismos.
¡Te esperamos, amigo!


EXPERIENCIAS QUE ENRIQUECEN.

Las puertas de nuestra clase están abiertas de par en par, y a menudo, tenemos visitas tan interesantes y ricas como las de Loli y Antonio, el papá y la mamá de Lola; han venido a clase a mostrarnos un poquito de ellos mismos, a compartir con nosotros una actividad que encuentran útil y atractiva, el modelado en barro. Hemos tocado, hemos modelado, hemos experimentado, nos hemos reído, nos hemos manchado y nos hemos quedado con ganas de más.
La importancia de que en el aula, entren diferentes personas a aportar cosas, sean del tipo que sean; el valor de tener un momento en nuestra jornada para que nuestras familias puedan venir a mostrarnos algo que consideran importante; la felicidad del niño o la niña que en ese momento se siente protagonista al ver a sus familiares en el aula. El verdadero sentido de ser una comunidad educativa donde todos aportamos y tenemos voz.



martes, 28 de febrero de 2017

NUESTRO ENTRAMADO DE IDEAS.

Resulta fascinante cómo la mente humana establece conexiones entre temáticas que a simple vista, parecen tan lejanas; lo cierto es que el conocimiento se va construyendo precisamente así, relacionando ideas que ya tenemos con otras que vamos adquiriendo a partir de nuestra experiencia.
En nuestro aula, se habla de muchos temas, y nuestras preguntas sobre lo que nos rodea van dando paso a otras, y otras, y otras,...y así todo el tiempo, sin parar.
Hemos hablado del CIRCO, como ese lugar mágico donde poder ser otros y otras; un espacio donde disfrazarnos, maquillarnos y jugar con nuestro cuerpo. Creamos este espacio en nuestro aula con la ayuda de todos y todas, y conforme vamos jugando, surgen preguntas cargadas de valor a las que damos importancia y que tratamos de resolver experimentando.

  • La arena.



  • Marruecos.

Hemos hablado de nuestro deseo por conocer el CIELO, lo que nos ha llevado a tratar temas tan interesantes como:
  • Las posibilidades del ser humano para volar: probamos con nuestro cuerpo y reconocemos nuestras limitaciones.



  • Probamos con otros materiales, intentando conseguir que vuelen; para ello, los lanzamos bien arriba, pero siempre caen. 
                             

                             


                                      

                                       
  • El mirar hacia arriba y hablar de volar, saltar, lanzar y caer, hace que empecemos a hablar del aire como ese elemento "invisible" pero necesario. Buscamos formas de apreciarlo y hacerlo más perceptible, porque nos es más fácil hablar del aire si podemos notarlo; y volvemos a centrar nuestros descubrimientos en nosotros mismos, porque también hay "aire" en nuestro cuerpo. Por eso podemos soplar y mover cosas; se inicia una conversación sobre cómo es nuestro cuerpo por dentro.







Y mientras sucede todo esto, nuestro AULA ABIERTA a todo lo que ocurre a nuestro alrededor; porque formamos parte de grupos sociales, a veces más pequeños como nuestra clase o nuestra familias. Otras, más grandes como nuestro Colegio o nuestro pueblo. Y se hace importante que los niños y niñas participen activamente de nuestra cultura, que es también su cultura; un aula de puertas abiertas para que entren personas y para que nosotros y nosotras también salgamos.







¿Hacia dónde dirigiremos nuestra mirada mañana?, ¿qué nuevo acontecimiento acaparará nuestra atención?, ¿a qué nueva duda nos vamos a enfrentar? No podemos preveerlo, debe ser espontáneo; pero lo que sí sabemos es cómo nos enfrentaremos a ello. Curiosidad, emoción, creatividad, funcionalidad, sentido y compromiso como elementos imprescindibles.

Y para terminar, un texto que nos puede hacer reflexionar sobre cómo debería ser la educación de hoy en día.











lunes, 27 de febrero de 2017

¡VOLVEMOS A VERNOS!

Cuando las personas estamos un tiempo sin vernos y por fin, volvemos a encontrarnos, hay unos primeros momentos en los que nos sentimos incómodos, como si de nuevo, fuésemos extraños y extrañas; en el caso de los niños y niñas, creo que es importante cuidar ese reencuentro, hacer de memoria para que recuerden todo lo vivido, todo lo que ya nos une como grupo. Pero lo justo es ser una memoria amplia, nada selectiva, una memoria que dé toda la información posible para que después sean ellos y ellas los que decidan a qué prestar más atención y con qué quedarse.
En nuestro encuentro, allá por Enero, después de varias semanas sin vernos, volvió a brotar la espontaneidad infantil, esa que permitió hacer como si el tiempo no hubiese pasado; y como grupo, tuvimos tiempo de saludarnos, hablarnos, contarnos, achucharnos. Y fue necesario tener tiempo también, para sentarnos a reflexionar sobre todo lo que habíamos vivido en los meses anteriores, analizando y valorando los logros, apreciando los procesos seguidos y estableciendo la red de conexiones que habíamos tejido alrededor de temas de lo más variado. Para ello, usamos fotos y vídeos, ejemplos claros y reales de momentos vividos para recordar y tener la oportunidad de verlo "desde fuera".
Y con el recuerdo bien fresco, tomamos decisiones, porque no sirve de nada la valoración de un proceso si después, todo sigue exactamente igual.
Seguimos con temas que creemos aún abiertos:

  • El cine, y fue muy rico descubrir con diferentes estrategias, que somos muchos y que no cabemos en cualquier sitio.



  • El tamaño de las cosas y de nosotros mismos, que nos ayuda a entender nuestra relación con todo lo que nos rodea.
  • Los talleres, con actividades nuevas que nos enriquecen y nos van abriendo nuevos caminos.







  • Días especiales para el grupo, como los cumples que hemos tenido en Enero.


Y damos paso a otros, que surgen a partir de nuestras inquietudes y experiencias de vida...


CONOCERNOS, NUESTRA PRIMERA META. DESCUBRIR JUNTOS, LA SEGUNDA.

El tiempo y la experiencia me ha hecho darme cuenta de que el comienzo de un curso escolar con un grupo nuevo de alumnos y alumnas, es muy similar a cualquier otra situación de la vida en la que una persona conoce a otra. En un principio, se da un primer encuentro que hay que cuidar por aquello que dicen de que la primera impresión es la que cuenta; después, el día a día va generando situaciones que permiten conocerse mutuamente; al final, se decide si incluir o no, a esa nueva persona en tu vida.
Pues bien, en la incorporación de un niño o niña al cole, la situación que se da, es muy parecida; personas desconocidas se conocen y parten de 0 para iniciar una relación muy estrecha. En un principio, el niño viene al cole "obligado", no ha sido una elección suya ni el Centro, ni la clase ni la seño; mi objetivo como maestra es conseguir que en poco tiempo, el niño y la niña quiera por voluntad propia, venir al cole. Para ello, es importante cuidar las experiencias que tienen en estas primeras semanas para que aprecien el aula como un espacio seguro y a mí, su maestra, como alguien en quien poder confiar. Transmitirles seguridad, y hacerles ver que el cole es un lugar de diversión donde pasan cosas interesantes que les motivan, donde pueden ser ellos mismos, donde su voz es escuchada y donde tienen el cariño que durante la mañana, no pueden recibir de sus familiares. Un espacio seguro, con muchas posibilidades y con personas en quien confiar.
La manera de enfrentarse a este reto depende de cada maestro o maestra, pero el objetivo siempre debe ser ese; en mi caso, ha sido importante acogerles, recibirles demostrándoles que son importantes, que me preocupan, que pueden contar conmigo. Y a partir de ahí, escucharles mucho para captar sus intereses, aprovechando todo aquello que les motiva para dar pie a situaciones de aprendizaje que nos han permitido conocer (el aula, el Centro, los maestros y maestras, las posibilidades) para sentirnos seguros y cómodos. Todo lo que suceda después, vendrá solo, en la propia convivencia del grupo; pero comenzar con buen pie, centrar la atención en lo importante y construir unos buenos cimientos en los que seguir poniendo ladrillos, es fundamental.
Ha pasado ya todo un trimestre y han sido muchas las experiencias que hemos ido compartiendo; todas ellas forman parte del saber compartido por nuestro grupo. Las tenemos muy presentes, y las usamos para seguir avanzando, partiendo de lo que ya hemos descubierto.

  • Los colores del baño: a partir de comparar nuestro cuarto de baño con el del otro edificio, nos interesamos por encontrar los colores que le faltan al nuestro. Esto nos lleva sobre todo, a recorrer el colegio, conocerlo y sentirnos seguros en él.
  • Construímos una cocina: la necesitamos para nuestro juego, que cada vez es más intencionado y premeditado. Lo hacemos con material de desecho y descubrimos las posibilidades que tienen las cosas que normalmente tiramos. Nos sentimos capaces, construyendo algo que necesitamos.
  • Lectura de cuentos: nos acercan al lenguaje escrito, generan un momento de calma y magia donde el grupo se relaja y comienza a imaginar, y nos dan pie a hacer infinidad de actividades para trabajar la lectura comprensiva.
  • Nuestro nombre propio: lo utilizamos desde el primer día en clase como medio para reconocer nuestra pertenencia al grupo. Forma parte de nuestra identidad y nos hace únicos y diferentes en el aula.
  • El cine: nos produce curiosidad un lugar tan interesante y queremos ir. Hablando de ello, surgen conversaciones que dan pie a reflexionar sobre cosas tan asombrosas como el silencio, la oscuridad, los inventos, los caminos y el conteo.
  • Las situaciones espontáneas, que tienen cabida en nuestro aula y que dan pie a aprendizajes con sentido y utilidad para nosotros y nosotras: el tamaño y el peso de una pluma en comparación con nuestro cuerpo, el descubrimiento del mismo a partir de nuestras huellas, el viaje de Omar que nos lleva a descubrir "el planeta de los sitios", el trabajo del papá de Aaron que nos lleva a hablar del trabajo de nuestros papás, el mapa de Marco que nos permite situarnos en el mundo y buscar otros lugares, el calendario de Victoria que nos lleva a hablar de números, los animales marinos y su tamaño en comparación con el camión del papá de Alejandra, la llegada de Inés, los piojos y los bichos.
  • La organización del tiempo y el espacio, que vamos estableciendo entre todos y que nos dan una cierta seguridad; son rutinas coherentes con nuestra edad y espacios acordes a nuestras necesidades. Ambos, rutinas y espacios, van cambiando conforme lo vamos reclamando.
  • La convivencia en el grupo y los acuerdos a los que vamos llegando para que todos y todas estemos mejor.
  • La celebración de los días especiales, a veces en la intimidad de nuestro grupo y otras veces, compartiéndolo con el resto de las personas del Centro: cumpleaños, Halloween, el día de la Biblioteca escolar, día de la Infancia, la Navidad.
  • El contacto con el entorno del que formamos parte y que nos ofrece infinidad de posibilidades; es por eso, que fuimos al campo de Alejandra y nos volvimos cargados de experiencias y aprendizajes. 
Arrancamos ahora el segundo trimestre, con cosas pendientes y sobre todo, con otras que están por venir; ¡qué suerte poder descubrir el mundo con ellos y ellas, y mirarlo a través de sus ojos!
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