sábado, 2 de diciembre de 2017

DONANDO JUGUETES



Cuando todo casa…
Cuando las cosas parecen venir rodadas…
Cuando no hay ningún cabo suelto…
Sólo entonces, parece que lo que hacemos, tiene sentido.
“Hablemos de justicia”, dijo uno de nuestros niños y niñas, un día; “busca en los dibujos, si no sabes lo que es”, le contesto una niña; “los dibujos a veces, dicen mentiras”, añadió la seño; y vimos algunos episodios de las series que más les gustan para analizar lo que allí ocurría. Todo se quedó en eso, no llegamos a nada más…
Y de repente, un día, sacando cosas de sus cajones y mirando los catálogos de juguetes que han ido trayendo a clase, empezamos a hablar de cuántos juguetes tenemos, de la falta de hueco para meter otros nuevos y de la realidad que tienen otros niños y niñas, que no son tan afortunados. Esto da pie a arrancar una idea que nos está permitiendo hablar de temas muy interesantes y que a pesar de nuestra edad, nos ayuda a conocer la realidad que existe hoy en día.
Tratamos asuntos como:

  • ¿Dónde viven los niños y niñas pobres? Sus respuestas hablan rápidamente del dinero, de las personas que roban. Buscamos en mapas, y nos sorprende uno, donde el mundo se plasma como un lugar desequilibrado, donde según la zona, hay demasiado o nada; ya sabemos repartir y demostramos que no sería tan difícil arreglar este entuerto.


  • ¿Los lugares pobres están vacíos? Descubrimos que no tener dinero no significa necesariamente no tener medios; de hecho, muchos países pobres son ricos en muchos recursos. Vemos fotos y vídeos de un lugar tan deprimido como África y entendemos que su riqueza es de otro tipo.

  • ¿Cómo se usa el dinero? Nosotros y nosotras que vivimos en un lugar acomodado, sabemos que el dinero no permanece quieto, sino que se mueve; elaboramos el camino del dinero y una vez más, volvemos a la idea del reparto desigual. Profundizando en el tema, llegamos a lo básico, a la primera materia prima, a la Naturaleza; el papel que sale de los árboles y permite fabricar billetes, y el oro que sale de las minas y permite fabricar monedas. La reflexión a partir de aquí podría ser…¿en qué punto del “camino del dinero” se falla en los países pobres?...




  • El acto de comprar: ahora que ya sabemos que el dinero va pasando “de mano en mano”, nos centramos en cómo lo invertimos las personas de nuestro entorno. Tenemos muchos lugares donde gastar el dinero y para analizar nuestro contexto más cercano, recurrimos a Google maps para reconocer los establecimientos que se sitúan cerca de nuestro colegio; analizamos los símbolos para saber lo que representan, y apreciamos la cantidad de bares y tiendas que nos rodean.


  • Para tratar de comprender mejor cómo se utiliza el dinero en estos lugares, decidimos construir nuestra propia tienda en clase, para imitar a las personas cuando compran, dando dinero a cambio de lo que “necesitan”.
    • ¿Cómo podemos ayudar a las personas que no tienen dinero? Nos centramos en los niños y niñas de aquellos lugares en los que no hay opciones para ir a comprar, y decidimos aprovechar estas fechas que se acercan para volver a “corregir el entuerto” y equilibrar la balanza; nos proponemos jugar a ser Reyes Magos y llevar a los que no tienen, algunos de los juguetes que nosotros tenemos y que ya no usamos. Para ello, contamos con nuestras familias, que traen al aula juguetes en perfectas condiciones y nos ayudan a prepararlos y envolverlos. Pronto tendrán otros dueños y dueñas.











A pequeña escala, nuestros niños y niñas están comprendiendo cómo funciona el mundo y la importancia del dinero para el progreso de un lugar: ¿importante, no?...

NUEVOS ESPACIOS

El momento de juego libre es necesario para cualquier niño o niña; ese momento en el que nadie le condiciona ni le propone, todo queda en sus manos. Es entonces cuando recurren a lo que tienen a su alrededor, dejan volar su imaginación, se les ocurren cosas increíbles y pueden investigar en aquellas aficiones que parecen tener.
En el aula, ese momento es muy importante y el espacio que construimos, debe ser adecuado y estar adaptado a los intereses que van demostrando; por eso, es necesario que sea un espacio cambiante, con unos materiales que van evolucionando y que responden a las habilidades que los niños y niñas quieren desarrollar, y al tipo de actividad que pretenden realizar. En ese momento, cada persona hace lo que quiere, utiliza los materiales que necesita, se relaciona con quien le apetece y cambia de juego tantas veces como quiera; y precisamente en ese momento, los adultos podemos apreciar por dónde van los intereses de cada niño y niña, hacia dónde pretender ir y cómo podemos ayudarles para que su actividad sea más rica y consciente. Debe ser una intervención sutil, respetuosa y nunca desde la posición de adulto que sabe más que el niño o niña.

En nuestro aula, han ido surgiendo nuevos espacios, nuevas actividades, nuevas inquietudes; tomamos decisiones sobre lo que queremos y aterrizamos para tratar de conseguirlo de manera planificada: elegimos qué queremos construir, diseñamos cómo queremos que sea y lo llevamos a la práctica. Así, ahora ya tenemos una biblioteca de aula, un espacio para jugar al teatro, otro para pintar, una tienda para comprar,...más todo aquello que ocurre de manera espontánea y puntual, que les sirve para un solo día y que a veces, a los adultos se nos escapa…













LA CORRIENTE DE UN LÍQUIDO

Sigue sorprendiendo las conexiones de ideas que hacen nuestros niños y niñas; como sabéis, estábamos hablando del cuerpo humano, y de la sangre más concretamente, como un líquido que albergamos en nuestro cuerpo en unos tubos por los que circula. Hablando de líquidos estábamos, cuando empezamos a hablar de ríos, otros lugares donde también circula un líquido; para comprender la corriente del agua, surgió la idea de cascada y nos propusimos construir un río para comprender qué pasa en un lugar natural como ese. Aunque al final no lo hicimos, lo cierto es que nos permitió hablar de nuevo de un tema que ya ha salido en varias ocasiones: la ley de la gravedad. Todo cae de arriba abajo, y aunque tratemos de tirar el agua hacia arriba, termina cayendo.

Pusimos en prácticas diferentes habilidades, como la construcción de maquetas y de esquemas para comprender realidades, así como la vivenciación del movimiento del agua a través de nuestro cuerpo, que también termina cayendo hacia abajo siempre.








DÍAS PARA CELEBRAR...

Participamos en todo lo que ocurre a nuestro alrededor y tiene importancia; formamos parte de nuestro colegio y ello nos hace integrantes de un grupo de personas que va más allá de nuestro aula.

En esta ocasión, celebramos Halloween y el día contra la violencia de género.